Entradas

Mi Tío Rogelio. Capítulo III: Cuentos de Camino

Imagen
     Háblame de mi tío Rogelio... le dije a mi Tía Aracelis, quien era la tercera de los seis hermanos y así lo describió:      Él fue un niño muy obediente, olvidadizo como Edwar, su hijo mayor. Su música favorita siempre ha sido la salsa; nunca le oí ni una sola palabrota hasta que fue al servicio militar, pero papá con solo una mirada se lo dijo todo. Durante años no volví a oírle decir malas palabras delante de papá y mamá. A pesar de ser el varón, papá siempre estaba pendiente dónde o con quién podría estar; no lo recuerdo de ser un chico de pleitos ni peleas callejeras, nada de eso. ¡Ah, pero mujeriego toda su vida, eso sí!...        Tía Kary, la menor de los seis, también colaboró en la recolección de anécdotas y me contaba entre risas:       Un día, durante una reunión familiar tu tío Rogelio, mundano y nada religioso como todos nosotros, empezó un debate contra tres muchachas que predicaban el evangelio de Cr...

Mi Tío Rogelio. Capítulo II: La muerte del ladrón.

Imagen
Fue una noche mientras tu tío Rogelio y su novia dormían, cuando entraron a su casa unos ladrones; eran siete, todo estaba oscuro y pasó muy rápido. Él dió la voz de alto y quiso asustarlos para ahuyentarlos, así que disparó con su arma reglamentaria. Casi todos escaparon, pero uno de ellos resultó herido de frente.  El mismo murió después, de camino al hospital.       Así recuerda los hechos Cornelia, la cuarta de los seis hermanos; y  ahí empezó el principio de una pesadilla urdida por la maldad, aplicada tanto en el plano legal como el espiritual. Al velorio de aquel muchacho acudió nuestra prima Gertrudis, porque era colega de un familiar del difunto. Estando allí, ella oyó sin querer, que al muerto lo iban a preparar para enterrarlo  acomodado .      En el mundo de la brujería y según las creencias populares, enterrar a un muerto acomodado es un trabajo que se hace para que el difunto se lleve a quien lo mató, tras lo cual este último mu...

Mi Tío Rogelio. Capítulo I: Infancia

Imagen
     Mi tío nació por allá en los años 60, era el segundo de seis hermanos, entre ellos mi madre, y el primer varón de todos ellos. Si alguien me preguntara cómo le recuerdo, diría que siempre le he visto como un portador del buen humor, de los que cuentan chistes y anécdotas de las que te ríes o te ríes, porque la gracia nació con él. También como un hombre optimista y de valores, que reflejan la crianza dada por mi abuelo y mi abuela.     Si le observo  puedo entender de dónde ha heredado mamá su sentido del humor, y vienen a mi mente las veces que ella contaba anécdotas sobre él, rematando el final con una carcajada, porque mi tío, al igual que todos en este mundo, es un personaje con su propia historia. En confabulación con sus hermanas,  he decidido llamarle Rogelio, pero ahora  serán ellas las que te cuenten sus memorias.    "Tu tío Rogelio fue un niño obediente y pacífico, siempre dentro de casa. De la casa a la escuela y vicevers...

Cronología de una venganza. Parte XI: Final, feliz o no, pero final

Imagen
     Emily seguía sin poder cicatrizar las viejas humillaciones recibidas por parte de John, y él seguía siendo un hombre controlador que no veía normal que alguna vez ella tuviera que salir más tarde de su trabajo, o que quisiera hacer nuevas amistades en un lugar donde no tenía a nadie más que a su hija y su marido. Así volvieron las discusiones en las que él siempre dejaba una frase célebre para el recuerdo de ella: yo soy así y si no te gusta es tu problema.           Aunque no era la primera vez que él le decía esas palabras, fue la primera vez qu e ella se detuvo un instante a ver el trasfondo de todo lo que podía entrañar la tan chocante frase. Yo soy así y si no te gusta es tu problema ...  Era la sentencia de un hombre que no veía ningún problema en su forma de ser o actuar, y si lo veía no le importaba; que tampoco tenía la disposición de cambiar o mejorar algo de sí mismo para llevar la fiesta en paz, y que se estaba lavando l...

Cronología de una venganza. Parte X: Reencuentro

Imagen
Mayo, 2019. Suele suceder que, justo antes de que amanezca vemos que la madrugada parece más oscura. De ese mismo modo vivió Emily las últimas semanas antes de su inminente viaje, en las que las dificultades económicas arreciaban hasta el punto de haber estado muy cerca de no tener nada qué comer. Haber contado con la ayuda y presencia de sus padres y hermanos fue lo único que hizo todo más llevadero. Junio, 2019. Sin saber los años que pasaría sin volver a su pueblo y con un nudo en la garganta contra el que luchaba internamente por no dejarle salir, se despidió ella de su familia llevando consigo a su hija, inocente de los grandes cambios que se darían en su entorno. Y así, pasando rápidamente la vista por la casa en la que vivió llorando y a veces riendo, las plantas que sembró; el monumento a una virgen y las descuidadas calles y fachadas de la entrada del pueblo, se alejaron las dos para recorrer miles de kilómetros hasta su nuevo destino.      Habiendo pasado por u...

Cronología de una venganza. Parte IX: Intermitencias

Imagen
Marzo, 2019. Los días transcurrían sin avisar, sin parar, sin perdonar ni esperar a nadie, haciédose algunos más largos que otros. Pero el tiempo durante su andar parece que juega con la gente, eventualmente se lleva personas de tu vida, te trae gente nueva y unas veces trae de vuelta seres y experiencias que ya se había llevado por su paso.      Así volvió Alessandro a la vida de Emily, como un atractivo ángel caído del cielo; como una tregua que le daba la vida durante la adversidad; o un rayo de sol que le regalaba el cielo después de haber visto tanto llover.      Le conoció muchos años atrás trabajando cerca de él, mucho antes que a John, pero lo que hubo entre ellos fue un asunto intermitente, de aquellos que, por una u otra razón no pueden pretender ser más de lo que ya son; quizá experiencias mágicas que a lo largo de la vida deben ser interrumpidas; puestas en lista de espera; guardadas por si más adelante se pueden revivir, o simplemente olvidada...

Cronología de una venganza. Parte VIII: Poderoso Elixir

Imagen
Enero, 2019.   Lo que para Emily había sido solamente la primera estocada de su venganza contra John, además de un pasatiempo de dos minutos, para Bruno representaba algo más: una nueva ilusión en el vacío que tenía por vida, porque sí, el brujo también tenía familia y estaba infelizmente casado. Pero, rigiéndose por las enseñanzas de su marido, y aunque no se llamase Pedro, para ella su vecino tampoco era nadie y no significaba nada,  más allá de lo que podía representar un buen amigo, o un medio para lograr una venganza.      Cual perrito callejero hambriento y necesitado de afecto, al que un día le dan de comer y quiere quedarse para siempre, Bruno ya no quería salir de casa de Emily, sus visitas se volvían frecuentes e imprevistas, a veces inoportunas; y, un día, en medio de alguna conversación, é l insinuó que seguramente John ya estaría rehaciendo su vida sentimental, y por lo tanto, ella también tenía derecho a rehacer la suya.      Sin emb...