Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Gente

Se Busca: La recompensa es ella

Imagen
     Se me pierde la mirada sin un rumbo fijo, buscando algo que hace mucho se perdió, sin saber cómo ni cuándo. Me pregunto si la robó alguien, o se aburrió de todo este cuento, este teatro de planeta, esta farsa de sociedad. ¿Pero, por qué no me llevó con ella? ¿Por qué no me invitó y ni siquiera me avisó? Al menos para prevenirme, al menos para prepararme...      Ahora yo la busco en los rostros inocentes, pero están sumergidos en la red; en los árboles frondosos que me quedan de camino, pero no me detengo a respirar de ellos porque es hora de volver a casa; en la palabra de Dios, pero no me atrevo a leerla; en mis canciones favoritas, pero nada pasa; así la busco y hago que la busco, y todavía no la encuentro.      Un día se me escapó y no se si volverá, si será temporal, como unas vacaciones; si se cansó de mí, o tan solo quiere darme una lección con su ausencia.      Desde entonces no hay motivación ni una pizca de ilusió...

El Polvo, El Suelo y Los Cristales. Parte 4/4: Como en el muelle de San Blas.

Imagen
    Habían pasado quince días cuando regresé a casa de Blanca, confiando en que el incómodo incidente —aquel en el que me topé con lo más parecido a un frasquito de veneno que vi en la vida— ya se le hubiera borrado de la memoria.      Como siempre, mi intención era tocar el timbre desde el portal, pero esa tarde, justo al llegar, un vecino salía del edificio, el primero que vi desde que frecuentaba ese lugar. Aproveché el momento para entrar y me fui en silencio por las escaleras.      Al llegar a su puerta, la escuché hablar por teléfono. Mi dedo ya rozaba el timbre cuando sus palabras me detuvieron en seco: "Solo quiero saber cuándo vendrás a verme. Lo tengo todo listo para recibirte. Hasta mi marido se fue antes de lo que esperaba, así que ya nada se interpone entre nosotros".      A pesar del calor que hacía, yo quedé helada tras oír aquello y, entre seguir oyendo y llegar puntual a mi segundo trabajo, decidí tocar el timbre. ...

El Polvo, El Suelo y Los Cristales. Parte 1/4: Dinero Fácil

Imagen
     Era mayo de 2023 y la holgura financiera parecía un lujo lejano, perdido en algún rincón de mi memoria. Yo, buscando empleo con más ganas que suerte, cargaba a cuestas una pequeña deuda que se sumaba como un peso extra a los gastos de siempre. Hasta que un día, de improviso, mi hermano se plantó frente a mí con una propuesta: '¿Te animas a limpiar una casa por unas horas?'. No era el plan soñado, pero acepté sin dudarlo; ese pequeño ingreso llegaba como caído del cielo justo cuando más lo necesitaba.      Él ya trabajaba en aquella casa, iba unas cuantas horas diarias para ayudar a la dueña de la casa a levantar y asear a su marido enfermo quien se encontraba postrado en una cama; también solía hacer compras y recados para ella.      El día acordado me presenté en aquel apartamento, ubicado en la tercera planta de un edificio que se notaba antiguo y silencioso, puede que hasta discriminado por los rayos del sol, y allí conocí a Doña Blan...

Mi Tío Rogelio. Capítulo III: Cuentos de Camino

Imagen
     Háblame de mi tío Rogelio... le dije a mi Tía Aracelis, quien era la tercera de los seis hermanos y así lo describió:      Él fue un niño muy obediente, olvidadizo como Edwar, su hijo mayor. Su música favorita siempre ha sido la salsa; nunca le oí ni una sola palabrota hasta que fue al servicio militar, pero papá con solo una mirada se lo dijo todo. Durante años no volví a oírle decir malas palabras delante de papá y mamá. A pesar de ser el varón, papá siempre estaba pendiente dónde o con quién podría estar; no lo recuerdo de ser un chico de pleitos ni peleas callejeras, nada de eso. ¡Ah, pero mujeriego toda su vida, eso sí!...        Tía Kary, la menor de los seis, también colaboró en la recolección de anécdotas y me contaba entre risas:       Un día, durante una reunión familiar tu tío Rogelio, mundano y nada religioso como todos nosotros, empezó un debate contra tres muchachas que predicaban el evangelio de Cr...

Mi Tío Rogelio. Capítulo I: Infancia

Imagen
     Mi tío nació por allá en los años 60, era el segundo de seis hermanos, entre ellos mi madre, y el primer varón de todos ellos. Si alguien me preguntara cómo le recuerdo, diría que siempre le he visto como un portador del buen humor, de los que cuentan chistes y anécdotas de las que te ríes o te ríes, porque la gracia nació con él. También como un hombre optimista y de valores, que reflejan la crianza dada por mi abuelo y mi abuela.     Si le observo  puedo entender de dónde ha heredado mamá su sentido del humor, y vienen a mi mente las veces que ella contaba anécdotas sobre él, rematando el final con una carcajada, porque mi tío, al igual que todos en este mundo, es un personaje con su propia historia. En confabulación con sus hermanas,  he decidido llamarle Rogelio, pero ahora  serán ellas las que te cuenten sus memorias.    "Tu tío Rogelio fue un niño obediente y pacífico, siempre dentro de casa. De la casa a la escuela y vicevers...

Cronología de una venganza. Parte X: Reencuentro

Imagen
Mayo, 2019. Suele suceder que, justo antes de que amanezca vemos que la madrugada parece más oscura. De ese mismo modo vivió Emily las últimas semanas antes de su inminente viaje, en las que las dificultades económicas arreciaban hasta el punto de haber estado muy cerca de no tener nada qué comer. Haber contado con la ayuda y presencia de sus padres y hermanos fue lo único que hizo todo más llevadero. Junio, 2019. Sin saber los años que pasaría sin volver a su pueblo y con un nudo en la garganta contra el que luchaba internamente por no dejarle salir, se despidió ella de su familia llevando consigo a su hija, inocente de los grandes cambios que se darían en su entorno. Y así, pasando rápidamente la vista por la casa en la que vivió llorando y a veces riendo, las plantas que sembró; el monumento a una virgen y las descuidadas calles y fachadas de la entrada del pueblo, se alejaron las dos para recorrer miles de kilómetros hasta su nuevo destino.      Habiendo pasado por u...

Cronología de una venganza. Parte IX: Intermitencias

Imagen
Marzo, 2019. Los días transcurrían sin avisar, sin parar, sin perdonar ni esperar a nadie, haciédose algunos más largos que otros. Pero el tiempo durante su andar parece que juega con la gente, eventualmente se lleva personas de tu vida, te trae gente nueva y unas veces trae de vuelta seres y experiencias que ya se había llevado por su paso.      Así volvió Alessandro a la vida de Emily, como un atractivo ángel caído del cielo; como una tregua que le daba la vida durante la adversidad; o un rayo de sol que le regalaba el cielo después de haber visto tanto llover.      Le conoció muchos años atrás trabajando cerca de él, mucho antes que a John, pero lo que hubo entre ellos fue un asunto intermitente, de aquellos que, por una u otra razón no pueden pretender ser más de lo que ya son; quizá experiencias mágicas que a lo largo de la vida deben ser interrumpidas; puestas en lista de espera; guardadas por si más adelante se pueden revivir, o simplemente olvidada...

Cronología de una venganza. Parte VIII: Poderoso Elixir

Imagen
Enero, 2019.   Lo que para Emily había sido solamente la primera estocada de su venganza contra John, además de un pasatiempo de dos minutos, para Bruno representaba algo más: una nueva ilusión en el vacío que tenía por vida, porque sí, el brujo también tenía familia y estaba infelizmente casado. Pero, rigiéndose por las enseñanzas de su marido, y aunque no se llamase Pedro, para ella su vecino tampoco era nadie y no significaba nada,  más allá de lo que podía representar un buen amigo, o un medio para lograr una venganza.      Cual perrito callejero hambriento y necesitado de afecto, al que un día le dan de comer y quiere quedarse para siempre, Bruno ya no quería salir de casa de Emily, sus visitas se volvían frecuentes e imprevistas, a veces inoportunas; y, un día, en medio de alguna conversación, é l insinuó que seguramente John ya estaría rehaciendo su vida sentimental, y por lo tanto, ella también tenía derecho a rehacer la suya.      Sin emb...

Cronología de una venganza. Parte VII: Lóbrega ausencia

Imagen
Junio, 2018. Tras la partida de su padre, la pequeña hija de John y Emily atravesaba la terrible etapa de los dos años, con episodios frecuentes de rebeldía, en los que la madre hacía un enorme esfuerzo por mantener la cordura. Aún salía corriendo hasta la puerta principal de su casa cada vez que escuchaba el ruido de una moto o de un carro; mirando hacia uno y otro lado, esperando ver llegar a su padre, para luego darse cuenta de que nunca llegaba nadie.      A menudo, John llamaba a casa pero la niña no quería hablarle, a su corta edad no podía entender cómo, de un día para otro, su padre ya no estaba en casa, reaccionaba molesta y le ignoraba; así permaneció los siguientes tres meses. Julio, 2018. La mañana del quince de julio Emily salió hasta el garaje para toparse con la indignante sorpresa de que le habían robado las ruedas de su carro durante la madrugada. No fue esa la primera vez que fueron víctimas de la delincuencia que se encontraba en pleno auge, pero no h...

Cronología de una venganza. Parte VI: La partida

Imagen
Marzo 2018. Pasadas algunas semanas, Emily confirmó lo que ya suponía, John mantuvo el contacto con "la tal Pedro". No hubo ninguna sorpresa en ello, pero fue como echarle alcohol puro a una herida profunda y recién abierta.      Pero él no estaba en casa, se había ido de viaje a visitar a su madre quien se mantenía con problemas de salud, así que las notas de voz por WhatsApp fueron el (quizá desacertado) canal para reanudar la misma discusión del mes anterior, pero con nuevos argumentos.    "Sí, tuve algo con ella"... "Si a uno lo buscan (las mujeres), ¿qué puede hacer uno?"... "No, yo no tuve nada con ella, solo te lo dije para que dejaras de insistir en que lo admita, pero no pasó nada entre nosotros, esa es la verdad"... "¡Piensa lo que te de la gana!". Así fueron los vaivenes de John, como una extraña mezcla de sinceridad , culpa y descaro.      Habiendo pasado casi una tarde entera de llanto en la cama, ella pensó que John ya no...

Nuestro Insólito Carmelo

Imagen
Ahí estaba Carmelo, en el sofá de su sala, celular en mano, siempre en silencio, para no ser delatado por el tono de los mensajes entrantes. Al mismo tiempo ella, su mujer, entre la sala y la cocina corría por aquí y recogía por allá, alistando todo para ir a trabajar. Él juraba que era un maestro ocultando cosas; ella no estudió actuación pero disimulaba muy bien que ya sabía lo que ocurría entre Carmelo y su "teléfono". Como inspirada por la gran Santa Cristina Maica , la mujer de Carmelo, planificadamente, se dejó deslizar en un affaire con un amigo de éste. Desde entonces ella miraba a su esposo con la sonrisa interna de quien se siente ajusticiada; pero no era suficiente, si él no lo sabe ni lo sufre entonces no es venganza, pensaba ella. Días más tarde, se encontraba ella esperando a su esposo para el almuerzo. Él llegaba con tanta hambre como siempre, mesa servida, listo para probar su primer bocado cuando, ipso facto, ella le advierte amablemente: - Si yo fuera tú no ...