Cronología de una venganza. Parte VIII: Poderoso Elixir
Enero, 2019. Lo que para Emily había sido solamente la primera estocada de su venganza contra John, además de un pasatiempo de dos minutos, para Bruno representaba algo más: una nueva ilusión en el vacío que tenía por vida, porque sí, el brujo también tenía familia y estaba infelizmente casado. Pero, rigiéndose por las enseñanzas de su marido, y aunque no se llamase Pedro, para ella su vecino tampoco era nadie y no significaba nada, más allá de lo que podía representar un buen amigo, o un medio para lograr una venganza. Cual perrito callejero hambriento y necesitado de afecto, al que un día le dan de comer y quiere quedarse para siempre, Bruno ya no quería salir de casa de Emily, sus visitas se volvían frecuentes e imprevistas, a veces inoportunas; y, un día, en medio de alguna conversación, é l insinuó que seguramente John ya estaría rehaciendo su vida sentimental, y por lo tanto, ella también tenía derecho a rehacer la suya. Sin emb...